
La miel no sufre ningún proceso de calentamiento, se recolecta cuando los cuadros están operculados en su punto óptimo de humedad por celdilla (18%)
Después se hacen cuatro filtrados
Y se deja decantando unas semanas para que las diferentes mieles tanto de primavera como verano se mezclen y así se pueda homogeneizar para el resultado final
Se envasa y se etiqueta, todo hecho a mano de una manera artesanal
Las abejas son cuidadas de una manera sostenible, sin tratarlas industrialmente.
El proceso se ha transmitido varias generaciones, y respeta el cuidado de la naturaleza.